Tantas cosas por saber
Estimado Comisario Rashomov, Ruego sepa disculpar mi atrevimiento al dirigirle estas líneas. Tengo el convencimiento de que un detective de su fama y renombre tiene mejores cosas que hacer que leer una carta como la que me dispongo a escribirle, sobre todo en estos tiempos sombríos que nos acechan. Si embargo, asistí a su conferencia sobre “Los límites de la lógica deductiva en la ciencia forense” y fue tal su rostro de desamparo cuando le preguntaron sobre el caso que la prensa dio en llamar como “El enigma de los tres testigos” que me siento en la obligación de ofrecerle algo de claridad que traiga sosiego a su espíritu. Me va a permitir que mantenga mi identidad en secreto, eso sí. Baste con decir que yo servía en la mansión durante esa noche en la que la Duquesa de Algorba jugó a invocar a los espíritus y recibió, a cambio, un collar con los engastes vacíos. Lo sucedido, es de sobras conocido por todos, si bien las versiones difieren tanto como los tres testigos que ma...



